Patrimonio vs. Accesibilidad

La Ciudad de Buenos Aires tiene un vasto patrimonio cultural. Muchas edificaciones que han formado parte de la historia de la ciudad son parte fundamental de la identidad porteña y de nuestro país. Estos lugares hoy se preservan y mantienen con el título de Bienes Culturales Declarados Patrimonio de la Ciudad. El Patrimonio es fundamental para poder entender la esencia de épocas pasadas y comprender la realidad del presente. Hoy en día encontramos cientos de estos bienes distribuidos a lo largo y ancho de la ciudad.

Por otro lado, la accesibilidad vista como la posibilidad de todas las personas de acceder a un lugar sin limitaciones de ningún tipo, se abre paso como una necesidad y también como un derecho. Diversas acciones se vienen intensamente realizando para generar día a día una ciudad más accesible para todos.

Pero ¿qué pasa con la accesibilidad en los Bienes Culturales Declarados Patrimonio de la Ciudad? Cuando se confrontan estas dos realidades, las posturas se dividen y se arrojan argumentos que defienden cada una de las posturas.

En este sentido, la Ley N° 962 sancionada por la Legislatura Porteña en el 2002 y que entró en vigencia en el 2003 es muy clara. Esta ley de “Accesibilidad física para todos” realiza importantes modificaciones al Código de Edificación de la Ciudad de Buenos Aires en pos de la accesibilidad con definiciones, plazos, vigencias, medidas y precisiones de todo tipo para tal objetivo.

Así y todo, también establece que “quedarán exceptuados del cumplimiento de esta normativa” los inmuebles que posean valor patrimonial. Finalmente dice que “la Autoridad de Aplicación determinará el grado de intervención de máxima practicabilidad sin afectar el valor patrimonial de los mismos”, por lo que se le da claramente cierta prioridad al Patrimonio en detrimento de la accesibilidad.

Es probable que esta ley sea argumento suficiente para muchos para cerrar la discusión, pero no podemos obviar que cuando hablamos de “Patrimonio” nos referimos a aquello que nos pertenece, y en este sentido todo lo que es considerado como Patrimonio de la Ciudad de Buenos Aires pertenece a los porteños, a TODOS ellos. ¿Cómo puede ser entonces que muchos porteños no puedan disfrutar de estos bienes por falta de accesibilidad?

Por supuesto que no hay que estancar y polarizar la discusión. El Arquitecto y Urbanista Martín Masson sostiene que “es posible encontrar soluciones que con mínima intervención generen la accesibilidad necesaria para el disfrute de todos”.

Por lo tanto, es tarea de todos los involucrados encontrar estas soluciones que deben ser acompañadas de voluntad y políticas de inclusión que se sostengan en el tiempo. Pero es importante entonces entender que Patrimonio y accesibilidad no son excluyentes uno de otro, sino que pueden tranquilamente ser  compatibles.

- Lic. Andrés Queirel -